Wednesday, 4 December 2013

Índice de libertad económica. No significa lo que creés que significa.

Quien haya debatido con libertarianos (o liberales, o libertarios, o libertarians) más de una vez, seguramente se encontró con argumentos que utilizan como base algún “índice de libertad económica” como el de The Heritage Foundation o el Fraser Institute. La idea es que cuando ves los rankings que publican, los países “más libres” son los “mejores”, o los más prósperos, o los que tienen más arcoíris y ponis, o alguna otra medida positiva.

imageRelación entre el Índice de libertad económica de The Heritiage Foundation y el PBI per cápita. (Fuente: The Herigate Foundation)

Pero, ¿qué significa para estas organizaciones que un país tenga un alto grado de “libertad económica”? Si vemos los indicadores usados para generar el índice vemos que, por ejemplo en el caso de la Heritage, se tienen en cuenta 10 aspectos de la “libertad”:

  • Derechos de propiedad
  • Falta de corrupción
  • Libertad fiscal (baja presión impositiva)
  • Gasto gubernamental
  • Libertad de empresa
  • Libertad laboral
  • Libertad monetaria
  • Libertad de intercambios
  • Libertad de inversión
  • Libertad financiera

Cada país tiene un puntaje en cada categoría y luego éste se promedia para obtener el puntaje global.

Pero en esa lista se mezclan varias cosas. La falta de corrupción no tiene necesariamente que ver con las libertades individuales o los principios libertarianos ya cualquier es difícil pensar en una ideología política que considere que es bueno tener corrupción. Tampoco creo que haya que discutir que la libertad de empresa es algo deseable (aunque seguramente hay que balancearla con problemas regulatorios que hacen a la salud y seguridad de la población). No; en mi experiencia la mayor parte de los debates tienen que ver con el gasto gubernamental y los impuestos. Tiene que haber pocos impuestos (recordemos que muchos adhieren a esta idea de que el impuesto es un robo) y el Estado debe ser lo más pequeño posible.

Pero cuando uno se pone a ver los rankings de libertad, sin embargo, inmediatamente surge un problema: países que parecerían ser lo opuesto al ideal libertariano aparecen en los primeros puestos. Canadá, Dinamarca, Suiza, etc… Países que están en el imaginario colectivo como ejemplos de un Estado muy presente en la economía, con educación y salud pública e impuestos altos están entre los económicamente más libres. Dinamarca, por ejemplo, aparece noveno en la lista de libertad económica pero tiene impuestos altísimos (49% del PBI según la propia Heritage, aún más que Cuba, con un mísero 20%) y un grado altísimo de gasto gubernamental (está número 8 en los que más gastan).

Desempacando el índice

Lo que sucede es que simplemente la “libertad económica” de The Heritage Foundation no tiene nada que ver con el gasto estatal ni la presión fiscal. Aún cuando éstas variables se usen para elaborarlo, carecen completamente de relevancia.

Por suerte en la página de la Heritage se puede tener acceso a los puntajes de cada país en cada indicador. Usé esos datos para establecer qué relación había entre cada uno y el índice general. Uno esperaría que cada indicador contribuya algo al índice total. Por ejemplo, esta es la relación entre el índice de Libertad de inversión y el de Libertad económica.

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Tiene sentido. Más libertad de inversión tiene que estar relacionado con más libertad en general. Para ver lo que pasa con todos los indicadores, en este gráfico se muestra el coeficiente de correlación entre cada indicador y el índice de libertad. La línea negra indica el nivel mínimo de significancia estadística.

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¿Se nota que hay algo raro? La libertad fiscal y el gasto gubernamental no tienen ninguna relación con el índice de libertad. En otras palabras, el “índice de libertad económica” no provee información alguna sobre el nivel de gasto gubernamental de cada país ni la presión tributaria.

Esto es curioso. ¿Por qué alguien definiría un índice usando un indicador que no está relacionado con el mismo? No sé pero en cualquier caso, si el "índice de libertad económica" significa algo, no es lo que la muchos tienen en la cabeza y no sirve para sacar ninguna conclusión sobre los impuestos o el "tamaño" del estado.

Algo similar ocurre con el índice del Fraser Institute. Éste índice utiliza 5 indicadores que son a su vez un sumario de unos 42 indicadores más:

  • Tamaño del gobierno (donde un puntaje mayor significa más libertad)
  • Estructura legal y derechos de propiedad
  • Moneda sólida
  • Libertad de intercambios internacionales
  • Regulaciones

Haciendo lo mismo que con el índice del Heritage se obtiene un panorama similar.

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Aunque esta vez todos tienen correlación significativa, el Tamaño del gobierno tiene una incidencia mucho menor y es apenas estadísticamente significativa. Pero lo más interesante es si analizamos en detalle ese indicador y nos fijamos qué relación hay entre cada una de las 6 subindicadores que lo componen (mi traducción de los términos técnicos de impuestos puede ser menos que perfecta):

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En este caso el sub-indicador de Gasto Gubernamental no sólo no está relacionado con la libertad económica sino que, al contrario, ¡tiene una correlación negativa!. Esto significa, en otras palabras, que los países “más libres” son también los que tienen gobiernos que gastan más. También se puede ver que la cantidad de subsidios también tiene una relación directa con la “libertad”  y que los sub-indicadores relacionados con los impuestos tienen una relación apenas significativa.

No es “lo que dice en la lata”

Podemos concluir entonces que el “índice de libertad económica” como la define estos dos índices puede significar muchas cosas, pero ninguna de esas implican un gobierno pequeño y bajos impuestos. Entonces cualquier relación entre alguna medida de “prosperidad” y la libertad económica tendrá valor para la Libertad de empleo o una Moneda sólida pero no tiene relevancia cuando se argumenta sobre impuestos o los gastos del Estado.

De hecho, podemos usar los datos que provee la Heritage Foundation para preguntarnos cuál es la verdadera relación entre, por ejemplo, el PBI per cápita y la Libertad fiscal o el Gasto gubernamental.

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Efectivamente, tanto un mayor Gasto gubernamental y como una mayor Carga fiscal están correlacionados con un PBI per cápita mayor.

Correlación no es causa.

Pero esto no significa que el gasto público causa más mayor prosperidad, lo único que muestra es que hay una relación. Nada nos dice que ésta sea causal ni mucho menos que sea “gasto público causa prosperidad”. Bien podría ser que los países más prósperos gastan más por razones puramente históricas, o que las economías prósperas decidan gastar más por alguna razón.

Eso parecería un alivio para el libertariano pero no lo es, ya que lo mismo vale para la relación libertad-prosperidad. Aún si tomáramos por ciertos y válidos estos índices de libertad, eso sólo establecería una correlación y pero valen las mismas limitaciones que antes.

Tampoco con todo esto necesariamente quiero decir que estos índices de libertad no sirven para nada. Aunque yo pueda tener mis serias reservas de tomar en serio herramientas de análisis creadas por grupos ideológicos con un clarísimo sesgo hacia determinadas conclusiones, lo que hay que destacar del anterior análisis es que nada tiene que ver la “libertad económica” así entendida con el gasto gubernamental y los altos impuestos.

Lo que está operando acá es la Falacia de División, que es la idea de que si algo es verdadero para un conjunto también lo es para sus elementos. Como vimos, si bien el índice de libertad económica sí está relacionado con el PBI per cápita, no es cierto que cada una de sus partes lo esté.

Monday, 31 December 2012

¿El Calentamiento Global se detuvo en 1997?

Este es un viejo meme de los negacionistas del cambio climático. Que hace 15/16/17 años que no hay calentamiento, que el calentamiento global se detuvo en 1995, o 1997, o 2002. ¡Este argumento incluso lo leí en un foro dedicado a la meteorología!

Recordemos que hace unos años, era todo el furor que el climatólogo Phil Jones haya “admitido” que “desde 1995” no había habido calentamiento significativo. Lástima que al año siguiente esto terminó siendo falso y el período 1995-2010 sí mostraba un calentamiento estadísticamente significativo.

Obviamente estamos ante una cosecha de cerezas. Buscar el año justo en el que la tendencia lineal no es significativa y afirmar sin más que ese año el calentamiento se detuvo. Mientras tanto ignoremos todos los otros años para los cuales la tendencia sí es significativa. Eso es muy fácil de hacer cuando se tiene una serie de datos tan ruidosa como las temperaturas anuales como bien lo demuestra este gráfico de Skeptical Science

Escalator_2012_500

Se ve que en realidad hay muchísimos años en los que “el calentamiento global se detuvo” pero viendo qué es lo que pasa con 1997 en particular:

cambioclimatico1997

La línea negra es una estimación lineal del calentamiento global entre 1983 y 1997; la línea naranja es una extrapolación lineal y la línea celeste es lo que esperaríamos. Está claro que el calentamiento global NO se detuvo en 1997.

Es más, podemos hacer una estimación lineal del calentamiento global desde cada año hasta ahora y ponerla en un gráfico.

tendencia

Cada punto representa la estimación lineal desde cada año hasta la actualidad (los datos los calculé utilizando esta herramienta). Es decir, el valor de 1983 es la estimación lineal 1983-2011; el valor de 1991 es la de 1991-2011 y así. En vertical están las barras de error. Se puede ver que, si tenemos en cuenta las barras de error, no hay fundamento alguno para decir que el calentamiento global se detuvo en 1997.

Conclusión.

En definitiva, la afirmación de que desde 1997 no hay calentamiento global es absurda y deshonesta. Absurda porque no tiene sentido decir que un proceso gradual y a largo plazo como el calentamiento global se detuvo en un año y deshonesta porque el año está específicamente seleccionado para llegar a una cierta conclusión. Es aprovecharse de una serie de datos ruidosa para encontrar el dato que se quiere encontrar en vez de dejar que los datos hablen por si mismos.

Monday, 19 November 2012

La ética saganiana del Mass Effect.

Hace poco que terminé de jugar a la trilogía del Mass Effect. Tres videojuegos que, en mi opinión, son un excelente recordatorio de por qué este medio es una forma de arte. Como una especie de homenaje escribí una serie de artículos que publiqué en el blog del Círculo Escéptico Argentino analizando elementos científicos en el universo del juego; anteriormente también había escrito uno uniéndolo con la teoría matemática de Grafos.

Pero aunque creo que el tema de la ciencia y el Mass Effect es un tema que podría llenar las páginas de un libro, creo que hay otro tipo de homenaje que hay que hacerle. Uno ya no de carácter científico sino ético.

Aclaro que el Mass Effect es un juego de rol en el que uno controla las acciones y decisiones del protagonista, el Comandante Shepard, por lo que las líneas que voy a escribir acá probablemente no apliquen a la experiencia de todos los jugadores. Más bien es la visión que yo le proyecté a las acciones de mi Shepard. También aclaro que esto va a contener spoilers y que puede que sea incomprensible para quien no conozca el juego.

Estoy convencido de que la ética que promueve el Mass Effect es una que haría feliz a Carl Sagan. Sí, es cierto que Sagan era un pacifista y el jugador es un militar que se la pasa matando monstruos. Eso es normal para lo que es un juego. Pero si uno mira lo que pasa entre las batallas –el mensaje que subyace por debajo del repetitivo disparar-recargar-disparar– la voz de Carl se puede oír con claridad entre las explosiones.

Durante nuestra aventura en este universo podremos conocer a una gran variedad de formas de vida. Civilizaciones con otras costumbres, otras habilidades y debilidades. Los humanos no somos el ombligo del mundo sino la más reciente especie en integrarse a la comunidad galáctica. El Capítulo 12 de Cosmos especula justamente de una comunidad galáctica de este tipo y de qué pensarán de nosotros estos alienígenas tan avanzados.

elcorLos elcor son pesados y hablan con voz monótona (¡e interpretan Shakespeare!).

Y si bien hay una saludable dosis de excepcionalismo humano que no comparto en lo absoluto, la realidad es que en el universo del Mass Effect, los humanos tienen que aprender a comportarse entre extraterrestres y aprender a aceptarlos. Esa posibilidad de aceptación es uno de los grandes rasgos de la filosofía de Sagan. El optimismo de que el ser humano va a aprender a no matarse entre ellos ni a las otras especies.

La SSV Normandy, nuestra nave espacial con la cual luchamos para salvar a la Galaxia y la más avanzada de la flota de la Alianza (el gobierno humano), es un diseño realizado en colaboración entre humanos y turianos. Un logro importantísimo si se considera que pocos años atrás estábamos en guerra con ellos. La llamada Guerra del Primer Contacto, en la cual los humanos por primera vez conocieron una civilización extraterrestre.

El valor de la diversidad y la democracia es otra pieza importante en la ética del Mass Effect. Uno de los personajes confiesa que la razón por la cual su civilización no pudo escapar de la destrucción era porque carecían de diversidad. Todas las especies eran obligadas a formar parte de los “prothean” bajo su régimen dictatorial. El Consejo de la Ciudadela, el órgano de gobierno de la comunidad galáctica, no es perfecto, pero mantiene una paz relativa mediante la diplomacia, algo que este personaje no logra comprender.

meteamEl equipo de Shepard, formado por distintas especies, e incluso una Inteligencia Artificial.

Más aún, las asari –la especie más avanzada de comunidad– para tener descendencia requiere el apareamiento con un miembro de otra especie. Hay un poco de bio-blablabla, pero lo que se supone que hacen es usar la información genética del otro para aleatorizar el ADN de sus hijos, algo que en realidad pueden hacer con otras asari pero que no está bien visto ya que aprecian la diversidad que proviene de los intercambios interespecíficos.

taliHablando de relaciones amorosas, la batalla de derechos civiles de los homosexuales ya es cosa del pasado. La homosexualidad está aceptada casi universalmente y en el juego hay personajes gays sin darle importancia. No sólo eso, sino que también son aceptadas –aunque en menor medida– las parejas interespecíficas. El personaje principal puede entablar relaciones amorosas con sus compañero/as alienígenas sin ser prejuzgado por los demás.

Es interesante que, entre todo esto, gran parte del obstáculo sea una organización humana activamente xenófoba que busca la supremacía humana por sobre el resto de las especies y que, al final del día, la única forma de salvar la galaxia sea mediante la unidad de toda la comunidad galáctica.

Esta unión, además, es incluso ampliada hacia las formas de vida sintéticas. El arco argumental más significativo, en mi opinión, consiste en la resolución pacífica del conflicto entre los quarians y los geth, creados por éstos como robots domésticos. Una guerra que comenzó y termino antes de que el primer humano llegar al espacio y que fue causada por el miedo hacia el otro. Los quarians, al descubrir que habían creado formas de vida conscientes, reaccionaron mediante el intento de genocidio en vez de la aceptación.

gethpeaceLa paz entre los quarians y geth, luego de 300 años.

Me lo imagino a Sagan, ya no en la nave de la imaginación con forma de diente de león, sino a bordo de una verdadera nave interestelar capaz de llegar hasta los más remotos confines de la galaxia. Ojeando el Mapa de la Galaxia, decidiendo qué nuevo planeta va a explorar, qué nuevas formas de vida conocerá.

Ampliar el círculo moral a todas las formas de vida conscientes, luchar en contra del antropocentrismo, construir un vínculo de mutuo beneficio y respeto entre otras especies, conseguir la paz en el seno de la propia son valores que Carl Sagan probablemente compartiría, junto con el optimismo de que podemos lograr todo eso.

Friday, 9 November 2012

Cumpleaños de Carl Sagan (2012)

Hacer un post recordando el nacimiento de Carl Sagan todos los años es difícil. Qué puedo decir que no haya dicho con anterioridad o que otras personas más elocuentes que yo no hayan expresado.

remember

Sagan no sólo fue una experiencia formativa para muchos de nosotros sino que actualmente forma parte de lo que podría llamarse la “mitología” de la ciencia y el escepticismo. La leyenda suplanta al hombre y todos lo recordamos por sus virtudes y quizás nos olvidamos de sus fallos. Y está bien, somos todos seres humanos y nos gustan las historias heroicas de hombres virtuosos. La realidad siempre es más complicada pero, en mi opinión no hay ningún problema mientras se entienda en qué términos se está hablando.

Para mí Sagan simboliza el consejo de Bertrand Russell de “La buena vida es una vida inspirada por el amor y guiada por el conocimiento”. De nada sirve tratar de hacer el bien si uno no sabe cómo, y tampoco sirve saber cómo pero no tener interés en hacerlo. Carl vivió en un momento difícil, donde la amenaza de la destrucción total era una presencia diaria y las consecuencias de la aplicación del conocimiento inspirado en el odio estaba todavía en la mente de todos.

Esta síntesis entre ciencia y acción es una difícil de lograr. Demasiado activismo puede nublar el juicio crítico necesario para la ciencia; demasiada ciencia puede dejar demasiadas dudas para el activismo (“Los estúpidos están seguros de todo y los inteligentes están llenos de dudas”, otra de Russell). Con mucha seguridad puedo decir que me siento más bien en este último campo. No me siento cómodo en la política, donde las falacias lógicas están a la orden del día, los datos sólo importan cuando encajan con la propia agenda y correlación siempre es causación a menos que te haga quedar mal.

Sagan también es el avatar de la pasión por el conocimiento. Como un reciente ingresante en una carrera científica ahora entiendo lo difícil que es mantener el entusiasmo por la ciencia todos esos años. Con docentes aburridos, o que no tienen una visión amplia de lo que enseñan es fácil perder el rumbo en el bosque de integrales y diferenciales y olvidarse de lo fantástica que es la ciencia. Espero en el futuro poder ser tan buen profesor como él.

Finalmente, termino con el tradicional video de Carl Sagan leyendo un fragmento de Pale Blue Dot, un video que creo que todos tenemos que ver más seguido.

Wednesday, 17 October 2012

Nefelomancia – Adivinación con la cabeza en las nubes.

Este domingo estaba con mi novia en la terraza tomando solcito después de haber lavado al perro. El cielo estaba hermoso, una mezcla desordenada de nubes de todo tipo. De un lado se podían ver unos finísimos cirrus que caían a veces formando virgas, mientras que en otra parte del cielo desfilaba una serie de altocúmulus stratiformis.

Ese cielo caótico me puso a pensar. El ser humano ha pretendido adivinar el futuro haciendo uso de todo tipo de patrón aleatorio que podía encontrar: el agrupamiento arbitrario de las estrellas en el cielo (astrología), la borra del café (cafeomancia), las líneas de las manos (quiromancia), las hojas de té en una taza (teomancia), y una larga lista de etcéteras. ¿Habrá habido alguna cultura que practicaba la nimbomancia?

Cirrocúmulos (4)

El nombre provisorio que le asigné a un hipotético arte de adivinación mediante la observación de las nubes, en realidad era etimológicamente incorrecto. Nimbus es nube en latín, mientras que el sufijo -mancia viene del griego “práctica de adivinación”. El nombre correcto, del cual me enteré al buscar en internet sobre su existencia, es nefelomancia o nefomancia, del griego néfos. Y resulta que, en efecto, la nefelomancia -también llamada neladoracht por los antiguos celtas- realmente existe.

¿Qué es la nefelomancia?

No parece ser una forma de adivinación muy popular y es difícil encontrar información sobre en qué consiste, pero los pasos básicos son evidentes. En un día con buen tiempo, acostarse en el pasto con la vista hacia las nubes. Un libro lo describe como un proceso personal y subjetivo, uno debe abrir la mente, realizar una especie de asociación libre e interpretar las imágenes que se dan en el cielo según el significado que uno le de. “Lo bueno de la nefelomancia”, nos dice un tal Patrick Arundell, “es que no requiere equipamiento costoso y no hay reglas; ¡todo lo que necesitás es liberar tu intuición e imaginación!”

Creo que no hace falta aclarar que cualquier intento de predecir el futuro mediante la nefelomancia es absurdo, pero ciertamente no podría estar en desacuerdo con tirarse con la mirada hacia el cielo y dejar volar la imaginación mientras se observan las nubes. Cada tipo de nube tiene su propio carácter y es divertido ver como bailan en la atmósfera. Los delicados cirros son mujeres elegantes que se pasean con sus mejores vestidos; los pequeños cumulus humilis son como niños jugando en el parque; y el feroz cumulosnimbus es un déspota tirano que destruye todo a su paso. Otras personas tendrán otras interpretaciones...

Humilis cumulus¿Quién no quisiera acostarse para mirar pasar esta manada de cumulus?

Otros dan instrucciones más precisas. Por ejemplo,”Si ve una nube en forma de cocodrilo es un presagio. Si es parecida a una cara, indica que pronto se reencontrará con un amigo y si tiene forma de elefante presagia éxito económico” o “Ver el arco iris indica que los próximos 12 meses estarán llenos de novedades”. También hay formas tipificadas con sus significados: “Ver gatos en las nubes indica que estás particularmente intuitivo”, “ver círculos en las nubes sugiere un compromiso o matrimonio”. No se a ustedes, pero qué manera de quitarle la diversión.

Una larga y orgullosa historia.

La primera mención que encontré sobre la nefelomancia viene de la Biblia. La adivinación de nubes es mencionada en el antiguo testamento como una práctica prohibida. En la versión literal traducida por Robert Young de Deuterónimo 18:9-14 se advierte en contra del uso de la nefelomancia (énfasis mío):

9 `When thou art coming in unto the land which Jehovah thy God is giving to thee, thou dost not learn to do according to the abominations of those nations: 10 there is not found in thee one causing his son and his daughter to pass over into fire, a user of divinations, an observer of clouds, and an enchanter, and a sorcerer, 11 and a charmer, and one asking at a familiar spirit, and a wizard, and one seeking unto the dead. 12 `For the abomination of Jehovah [is] every one doing these, and because of these abominations is Jehovah thy God dispossessing them from thy presence. 13 Perfect thou art with Jehovah thy God, 14 for these nations whom thou art possessing, unto observers of clouds, and unto diviners, do hearken; and thou -- not so hath Jehovah thy God suffered thee.

Y en Levítico 19:26 también tenemos una advertencia:

26 `Ye do not eat with the blood; ye do not enchant, nor observe clouds.

Para quienes sean cristianos pero también gusten del arte de observar las nubes, cabe aclarar que en ninguna otra versión se habla de los “observadores de nubes”. Según Wikipedia, la palabra que se usa en Levítico y Deuterónimo es “onan” que se traduce literalmente como “nube”, pero siempre hay lugar para la interpretación.

También hay referencias a la nefelomancia en los antiguos griegos. En Hellenic Religion and Christianization c. 370-529 encontramos que la adivinación por medio de las nubes tiene una larga historia en la cultura griega; tradición que sobrevivió a todas las transiciones religiosas. En La vida de Isidoro, Damascio (c. 458-538) cuenta de una mujer llamada Anthusa que vivió durante el reinado del emperador León I (457-474) que conocía “el antiguo arte de la adivinación con las nubes”. Mientras rezaba en dirección al Sol para conocer el futuro, apareció una nube en forma de un godo. Luego se formó otra que creció hasta tener el mismo tamaño, tomó la forma de un león salvaje y, llena de ira, se tragó al hombre. Más adelante, el emperador León I asesinaría a Aspar, rey de los godos y a sus hijos. Desde ese entonces, Anthusa continuaría su arte de mirar a las nubes.

Y este no es el único caso en el que la nefelomancia haría presagios de conquista. Dice la historia que Dathi, rey de Erin (Irlanda) entre 405 y 428, encontrándose en una residencia real en Cnoc-nan-druad (la colina de los druidas), le pidió a su druida que le predijera los eventos de su reinado durante ese año. El druida subió hasta la cima de la colina y, luego de pasar la noche y volver al amanecer siguiente, se dirigió hacia el rey: “¿Está Usted durmiendo, oh rey de Erin y Alban [Escocia]?”. “¿Por qué el título agregado?”, preguntó Dalthi, “Yo no soy rey de Alban”. Entonces el druida le contestó que había consultado “las nubes de los hombres en Erin” y pudo ver que el rey conquistaría Alban, Britania, y Gaul. Y dice la leyenda que la profecía se cumplió.

Persecuciones.

No es de extrañar que la nefelomancia haya sufrido los ataques directos de la Iglesia Católica. En el Canon 61 del Tercer Concilio de Constantinopla (680-681) se la menciona expresamente como una de las artes adivinatorias prohibidas (énfasis mío):

Quienes acudan a hechiceros o a los así llamados magos mayores, o a otras personas similares, con el deseo de averiguar lo que les pueda ser revelado, que sean sometidos a una penitencia canónica de seis años, de acuerdo con lo que los Padres han decidido con anterioridad con respecto a ellos. Cabe aplicar la misma penitencia a las personas que llevan osas u otros animales para burla y perjuicio de los más simples, y uniendo el engaño con la locura, pronuncian adivinaciones sobre la suerte, el destino, la genealogía y muchos otros temas similares; lo mismo se aplica a los así llamados perseguidores de nubes, los encantadores, los hacedores de talismanes de protección y los brujos. Decretamos que quienes persistan en ello y se rehúsen a cambiar de ocupación y no se alejen de estos inventos paganos y mortales, deben ser expulsados de la Iglesia por completo, de acuerdo con lo que prescriben los cánones sagrados. Porque "¿Qué comunión tiene la luz con las tinieblas?" como dice el Apóstol, "¿Y qué concierto el templo de Dios con los ídolos? ¿o qué parte el fiel con el infiel? ¿Y qué concordia Cristo con Belial?" (II Cor. 6:15–16). 
(fuente en español y fuente en inglés)

Me gusta el nombre de “perseguidores de nubes” y la amenaza de ser expulsado de una iglesia a la que no pertenezco ni deseo pertenecer no va a evitar que mire a las nubes.

Chaparrón 4“¿Seguro que me querés excomulgar?”

Se ve que durante los siglos siguientes hubo varios que pensaron como yo, ya que todavía en el siglo XII hay menciones hacia la nefelomancia. Unos cinco siglos después de la dura prohibición por parte de la Iglesia, el canonista Teodoro Balsamón, en su comentario sobre el anterior Canon, observa que

Predicen con las nubes cosas desconocidas por muchos. Algunos miran hacia las nubes, o más bien, cuando se convierten en un fogoso atardecer, fingen aprender la verdad por ellas. De esta nube, cuanto toma la forma de una paloma, dicen que la mala fortuna va a llegar para quien preguntó. De otra nube, cuando toma la forma de un hombre empuñando una espada, predicen guerra. De otra, cuanto toma la forma de un león, predicen la acción de edictos imperiales.

Esta condena hacia los “perseguidores de nubes” resulta curiosa a la luz de la inspiración que tuvo la atmósfera en la iconografía cristiana. Los rayos crepusculares están por doquier en las imágenes religiosas, los nimbos bien podrían ser glorias y también podría argumentarse que uno de los momentos más importantes para el cristianismo, la victoria de Constantino en la batalla del puente Milvio: cuenta la leyenda que la noche anterior a la batalla Constantino soló con un símbolo en el cielo y la frase hoc signo victor eris, con este símbolo resultarás victorioso. El símbolo que dice haber visto es el Labarum. Gavin Pretor-Pinney, autor de la Guía del Observador de Nubes, argumenta en su libro que el símbolo podría haber sido producto de una serie de fenómenos de óptica atmosférica. Pero eso quizás quede para otro artículo.

Sin misticismo pero con nubes.

Es interesante como el ser humano intenta usar cualquier patrón en la naturaleza para adivinar el futuro. Nuestra capacidad para interpretar formas nos hace excelentes identificando tormentas, por ejemplo, pero también nos hace proclives a caer en la superstición.

Tengo que admitir que tengo una visión algo parcial hacia la nefelomancia. Sí, por un lado no deja de ser una manifestación del pensamiento mágico, pero encuentro difícil criticar a alguien por mira al cielo. Lo único que puedo decir es que hay que darle una oportunidad, no a la nefelomancia, sino a la observación de nubes

Thursday, 11 October 2012

Cyclone Center: mirá imágenes de tormentas y aportá a la ciencia.

Algo que hace tiempo me resulta muy interesante son los proyectos de “ciencia ciudadana” en los que cualquier persona con una computadora y conexión a internet puede contribuir al desarrollo científico. Recuerdo que cuando estaba en el secundario ya existía SETI@Home, que luego dio pie a una plataforma dedicada a numerosos otros proyectos llamada BOINC. Este programita usa el tiempo en que la CPU no está haciendo nada para analizar datos científicos. Por ejemplo, Climate Prediction hace correr un modelo climático.

Pero actualmente existen otras formas de participar que son más activas. En vez de limitarse a apretar un botón y que la computadora haga el resto, el usuario tiene que poner su mente en juego. En este blog hablé de Old Weather, que se trata de transcribir antiguas bitácoras de barcos para extraer datos climáticos. Desde ese entonces Zooniverse ha ido agregando más iniciativas y ya tiene más de 10 proyectos de astronomía, biología, el clima y las humanidades asegurando iniciativas para todos los gustos. Incluso hay una para transcribir partituras.

El último miembro de la familia es Cyclone Center y es genial. La idea es tomar imágenes satelitales de tornados, tormentas tropicales y otras depresiones tropicales y clasificarlas según su intensidad. Usa una versión simplificada de la técnica Dvorak para inferir la severidad de una tormenta en base a s estructura.

Como las computadoras no son todavía muy buenas en distinguir patrones y formas en comparación al cerebro humano, Cyclone Center utiliza miles de colaboradores para crear su base de datos. Cada imagen es analizada por varias personas para diluir los posibles errores, aunque todavía está recién comenzando y no hay mucha información sobre cuánta consistencia hay en las respuestas.

50575616516bcb571700b51b_gms-3La primer tormenta con “ojo” que me tocó. Una belleza.

Yo ya estuve analizando casi 200 imágenes y no sólo pude ver fotos satelitales hermosas sino que fui aprendiendo algo sobre las depresiones tropicales. El sistema permite guardar favoritos, crear colecciones y armar discusiones sobre las imágenes analizadas. Creo que esa es la mejor parte ya que el equipo detrás del proyecto es muy buena gente que trata de animar a los usuarios a no desesperar, especialmente cuando surgen dudas sobre tormentas particularmente difíciles de clasificar.

505755a5516bcb571700996e_gms-3Este es otro ojo, pero más parecido al de Sauron

La clasificación de tormentas no es una ciencia exacta y siempre hay un alto grado de subjetividad que incluso hace que a veces ni los expertos se pongan de acuerdo. Hay imágenes satelitales, como la que ven arriba, que se ven muy deformadas por la curvatura de la Tierra, hay otras que simplemente son un caos.

En cualquier caso, es una forma entretenida (al menos para mí) de pasar el tiempo cuando no hay nada que hacer o, mejor aún, para no hacer cosas más importantes.

Monday, 6 August 2012

Curiosity llega a Marte!

curiosity

Esta pequeña imagen de baja resolución es la segunda imagen enviada por Curiosity luego de su amartizaje exitoso. Un día histórico y muy emocionante.

Felicitaciones a todos los que trabajaron en este proyecto. Esperemos que nuestro pequeño rover dure mucho y haga ciencia revolucionaria!!!!

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